8 consejos para una sesión de terapia en línea

El asesoramiento en línea existe desde hace años, pero la crisis del COVID-19 está impulsando un aumento de la salud telemental, tanto para disminuir la posible propagación de enfermedades entre proveedores y clientes como porque la crisis está afectando al bienestar mental de las personas.

Si ya tienes una relación con psicólogos en línea, trasladar tus sesiones online requerirá algunos ajustes. Si nunca ha concertado una cita con un terapeuta, la terapia en línea es una gran opción: obtendrá ayuda profesional en un entorno cómodo y familiar.

A continuación se explica cómo sacar el máximo partido a la terapia online. Encuentre consejeros de telemedicina calificados para una variedad de problemas y síntomas.

1. Elija un proveedor con licencia

Según la Asociación Americana de Psicología, las palabras «terapeuta» y «psicoterapeuta» no están protegidas legalmente en la mayoría de los estados, lo que significa que casi cualquiera puede decir que es terapeuta.

Te conviene elegir un proveedor altamente cualificado y con licencia. Busque un psicólogo, un consejero profesional autorizado (LPC), un trabajador social clínico autorizado (LCSW), una enfermera psiquiátrica u otro profesional autorizado con formación en salud mental. No hay problema en pedirle a un posible terapeuta su número de licencia. Comprueba sus credenciales utilizando la base de datos online de proveedores autorizados de tu estado, si está disponible.

2. Comprueba la cobertura de tu seguro

La mayoría de los seguros médicos cubren la atención de salud mental, incluidas las sesiones de asesoramiento. Sin embargo, compruebe los detalles: algunos sólo cubren un número limitado de visitas. También querrás comprobar si tu plan cubre la salud mental, incluida la terapia por teléfono o por videoconferencia. A la luz de la pandemia del COVID-19, muchos estados han emitido órdenes de emergencia para aumentar el acceso a la terapia en línea.

Algunos servicios populares de asesoramiento en línea no aceptan pagos del seguro; en su lugar, los clientes pagan de su bolsillo. Una cita típica en línea puede costar entre 60 y 100 euros. Algunos sitios ofrecen ayuda financiera.

3. Garantizar la privacidad y la seguridad

La oficina de un terapeuta es un espacio seguro. Usted y su terapeuta son los únicos que están en la sala, y su terapeuta está legalmente obligado a mantener la confidencialidad de todo lo que usted comparta (a menos que el terapeuta piense que usted es una amenaza para sí mismo o para otros).

Los terapeutas en línea están sujetos a las mismas normas éticas, pero tanto el cliente como el proveedor deben tomar algunas medidas adicionales para proteger su privacidad. Busca un terapeuta que utilice un sistema de comunicación seguro o encriptado. Busca una zona privada antes de acudir a la cita y utiliza auriculares.

4. Toma algunas notas

Antes de la cita, piense en lo que quiere discutir y tome algunas notas. Así podrás aprovechar mejor el tiempo con el terapeuta.

¿No sabes por dónde empezar? Piensa en lo que te preocupa. Anota tus sentimientos y los cambios que hayas notado. (¿Duermes menos? ¿Más?) Si estás trabajando para conseguir un objetivo, anota tus progresos y contratiempos.

Ten a mano tus notas durante la cita.

5. Haz una comprobación técnica

Antes de tu primera sesión de terapia online, comprueba los requisitos tecnológicos. Algunos consejeros utilizan Skype, Zoom o Facetime; otros usan un software novedoso, así que pregunta qué vas a necesitar. (¿Una cámara web? ¿Micrófono?)

Asegúrate de que tu teléfono, tableta, portátil u ordenador está completamente cargado. Es una buena idea tener un dispositivo de reserva a mano, para poder conectar con tu proveedor por teléfono, por ejemplo, si tu portátil se estropea o te quedas sin WiFi. Cierra todos los programas que utilicen Internet en tu dispositivo; sólo ralentizarán las cosas.

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